Mi experiencia con otra realidad
Les contare una historia. Algo que me ocurrió y todavía hoy en día no encuentro una explicación. Les juro que fue real y que no me estoy inventando nada. Corría el año 1997 y me encontraba en el servicio militar (después de un tormentoso paso por otra unidad fuimos a terminar los, aproximadamente, 7 últimos meses que nos quedaban de los 2 años que teníamos que cumplir).
Eramos 4 los trasladados allí. No quiero mencionar nombres de unidades ni nada, ya que no es lo importante para mí.
Nos encontrábamos en una semana de preparación combativa. Así que las alarmas y sirenas sonaban a cada rato corriendo a los puntos de encuentro en dependencia del tipo de alarma. Serían las 11 de la mañana y nos encontrábamos en una clase tranquila en el aula, con un poco de hambre y con una cierta alegría. De repente comienza a sonar la alarma de combate y salimos corriendo a reunirnos en la plaza. Al llegar, una chica civil, trabajadora de la unidad, nos daba ordenes a gritos de que corriéramos al bloque de tanques desde un Jepp.Para que se entienda, el bloque de tanques era na serie de depósitos destinados a la reserva
de combustible. Estos depósitos, por encontrarnos en la semana de preparación se estaban limpiando.
El accidente
Cuando llegamos sofocados, después de correr al menos unos 1000 metros a todo dar, ya que pensábamos que se trataba de alguna prueba y si sacábamos buena nota a lo mejor nos ganábamos algún fin de semana libre, el panorama era dantesco. Fuera habían 2 personas tiradas en el suelo y un oficial, que estaba en el lugar, me pidió que entrara porque había que otra persona dentro que necesitaba que le ayudara. Yo sin dudar comencé a bajar las escaleras. Había una altura de aproximadamente 13 metros cuando toqué fondo, corrí por el espacio libre entre el deposito y la pared hasta encontrar la abertura de acceso al interior. Me dieron una mascara anti gas conectada a una manguera de aire del exterior. Pero yo venia sofocado y me asfixiaba con la mascara. Necesitaba más aire, así
que me la quite. Mire dentro y vi la bombilla de su linterna que la tenia en la cabeza. Así que pense que sería poco tiempo y no me ocurriría nada. Cuando entré el lodo tóxico de gasolina sentía que me daba en las pantorrillas. El deposito llevaba mas de 10 años sin limpiar, así que la cantidad de gases acumulados era tremenda. A duras penas llegué a donde el compañero, le cogí por las axilas y comencé a tirar de él hacia la salida. Avancé como pude y de repente empecé a ver unos destellos. No le di importancia. Pensé que serían los efectos del agotamiento. Cuando salí fuera estaba algo turbado, pero aun así continué tirando y tirando y tirando... ya sin cabeza. No me daba cuenta ni donde estaba la escalera de subida. Ya me encontraba bajo los efectos de una tremenda intoxicación por los gases del depósito. Me pidieron que parara y que pidiera la cuerda para atar a mi compañero que se encontraba inconsciente.
Y hay comenzó mi viaje
Al mirar arriba para pedir la cuerda, no veía más que un reflejo de la luz que me cegaba. Pedí la cuerda y al lanzar la cuerda me dió en toda la cara muy fuerte y lo último que recuerdo es que me lleve las manos a la cara del dolor. De ahí en adelante me dijeron mis amigos que comencé a pegar gritos y a golpear la pared. Sin embargo yo me fui a otro sitio.
Me encontré en una pradera con colinas verdes, árboles y una cerca de madera con su puerta. Una persona me acompañaba. Era de raza blanca y al parecer de confianza porque le seguí como si de un amigo se tratara. Cuando me acompañó, abrió la puerta, y cuando fuimos a pasar le pedí que me dejara ver antes de entrar si lo que yo sospechaba era real. Me paré en el umbral de la puerta y mire ambos mundos. El de donde venía, y el de dónde iba. La muestra era clara. Lo que
ocurría en este universo que vivimos tenía su equivalencia en aquel. Y la muestra era una especie de medio pez de papel que se coloreaba en una especie de movimiento de limpiaparabrisas. Se que suena raro y no me entenderán. Pero es lo que tengo. Esa fue la complicada forma que me dieron a entender que lo que ocurría allí, tenía su paralelo aquí. Al pasar, caminamos y vi muchas cosas (símbolos...). Hubo una cosa en especial que sí me llamo la atención.Era una montaña gigante. Yo diría un volcán. Que cientos y cientos de personas subían con un saco al hombro.Tardaban un año en llegar a la cima y soltaban en el cráter el contenido. Todo para crear una imagen de una flecha gigante que duraba un segundo. Nunca he entendido que quería decir eso. Seguimos y llegamos a un sitio donde se encontraba una silla baja, en la cual me senté. La silla me tumbo para atrás y se comenzó a desplazar lateralmente a una gran velocidad. Mi cara rozaba el suelo por una especie de canal tridimensional, oscuro y a cuadros. Mi cara iba tan a ras del suelo, que recuerdo que bromeé sobre el impacto que me podría dar en la cara si hubiera una piedrita en el suelo. Cuando paró la silla y me incorporé tenía a mi derecha una especie de sotana negra. Yo estaba sentado en mi baja silla y delante tenía el final del canal. Pero mas adelante también había otro final de canal. Un joven me estaba mirando. Y digo joven, porque aunque no veía su cara, si veía su silueta. El "señor" con la sotana, nos colocó algo en la frente. La mía no la vi, pero si vi la de él y era como una especie de, y no quiero ser presuntuoso, un pequeño diamante. Que también podía ser vidrio, pero brillaba. Y entonces dijo.... "Ya están unidos" El chico se tumbo para atrás y yo también
y volvimos por donde vinimos. Llegue donde aquel señor, el señor que me acompaño hasta el canal. Allí me esperaba y me trajo de vuelta, volviendo por el mismo camino (donde la gente llevaba sus pesadas cargas subiendo el volcán, los símbolos....). Al llegar a la puerta, le volví a pedir que me dejara ver de nuevo las realidades paralelas. Y con la puerta abierta vi como esos "medios peces" de papel se volvían a colorear. Pasada la puerta, desperté en el hospital con
una mascara de oxígeno.
De esta historia nunca he encontrado una respuesta lógica. Me han hablado de ángeles, mi yo paralelo, y otras cosas, pero no estoy convencido. Otra cosa que me desconcierta es el orden de la ida y la vuelta del viaje. Porque debido al colocón por inhalar gases tóxicos podía ser mas desordenado, mas caótico... Sin
embargo fue todo muy claro y tranquilo. Es que recuerdo hasta el tacto del dedo del señor de la sotana en mi frente. No suelo hablar de esto ya que... la duda sigue ahí. ¿Donde fui y porque? Y sobre todo.....
...¿Para que?
Preguntas sin respuestas. Recuerden.....
"Yo hago las preguntas"
"Yo hago las preguntas"

Como información complementaria les diré que todos salimos del hospital a los 15 días, yo el ultimo. Nos llevaron a la Unidad Militar donde ni nos agradecieron ni nada. Al contrario. Todo convalecientes y con la piel llena de granos y burbujas, nos hicieron quedarnos. A quien ayude, jamas se acerco ni a decir gracias. Y nunca tuve una palabra amable de ese señor.
ResponderEliminarYo me quedo con que hice lo que creí correcto. Y como humano, y un poco inconsciente, me arriesgue.